Casa de Tierra es una vivienda-taller construida con ladrillo de adobe, o tierra cruda. Se trata de un material tradicional profundamente ligado a la comarca de Tierra de Campos, pero que hoy en día ha quedado prácticamente en desuso para la obra nueva.
El proyecto se ubica en un pequeño municipio de apenas 100 habitantes, en el contexto de la España vaciada. En esta llanura de clima extremo y seco, la arquitectura vernácula siempre se ha basado en los recursos del entorno: tierra, paja, y en menor medida, barro cocido y madera.
Hoy, la sustitución de estos materiales en las nuevas construcciones y el abandono de las antiguas están desdibujando con rapidez la identidad de este paisaje rural.
Sin embargo, la tierra cruda permite construir hogares contemporáneos y confortables gracias a su gran capacidad para regular la temperatura y la humedad, así como a su mínima huella ecológica. El diseño recupera este material tradicional y lo combina con soluciones constructivas actuales para minimizar el consumo de energía.
Estructuralmente, los muros de carga de adobe —aislados por fuera con corcho natural— sostienen la estructura de madera de la cubierta y un tejado a dos aguas hecho con tejas curvas recuperadas. Por dentro, la distribución se organiza con tabiques secos de madera que incluyen una parte translúcida para dejar pasar la luz, manteniendo un interior diáfano y versátil.
Así, la vivienda-taller se integra en el pueblo de forma natural, ofreciendo un espacio de vida y trabajo adaptado a las necesidades de hoy sin perder el vínculo con su entorno.